Infecciones Urinarias (ITU) en el adulto mayor: Por qué causan confusión mental y cómo prevenirla
- Marketing Meddi
- 12 ene
- 5 Min. de lectura
Imagine que su padre o abuelo, quien suele estar lúcido y tranquilo, de pronto comienza a hablar de forma incoherente, no reconoce su habitación o se muestra inusualmente agresivo. Ante esta escena, la mayoría de las familias piensa inmediatamente en un derrame cerebral o en el avance súbito del Alzheimer. Sin embargo, en la medicina geriátrica existe un "gran imitador" que suele estar detrás de estos cambios de comportamiento: la Infección del Tracto Urinario (ITU).
Las infecciones urinarias son la segunda causa más común de infecciones en personas mayores de 65 años, solo superadas por las infecciones respiratorias. Lo que las hace particularmente peligrosas en esta etapa de la vida no es solo su frecuencia, sino su capacidad para manifestarse de forma "atípica". En lugar de dolor al orinar o fiebre, el primer y a veces único síntoma es un estado de delirium o confusión mental aguda. Comprender este vínculo es vital para actuar rápido y evitar complicaciones graves como la sepsis.

La magnitud del problema : Datos y estadísticas
La incidencia de las ITUs aumenta significativamente con la edad. Se estima que:
Aproximadamente el 10% de las mujeres mayores de 65 años y hasta el 30% de las mayores de 85 años presentan bacterias en la orina de forma recurrente.
En los hombres, la prevalencia aumenta después de los 50 años debido a problemas de próstata, llegando a igualar la frecuencia de las mujeres en edades muy avanzadas.
Un estudio publicado en el Journal of the American Geriatrics Society indica que hasta el 40% de los casos de delirium en adultos mayores hospitalizados tienen como causa subyacente una infección urinaria no diagnosticada.
¿Por qué una infección en la orina afecta al cerebro?
Para una persona joven, una ITU es una molestia localizada. Pero en el adulto mayor, la barrera hematoencefálica (la capa que protege al cerebro de sustancias dañinas en la sangre) se vuelve más permeable.
Cuando el cuerpo lucha contra una infección, libera sustancias químicas llamadas citocinas inflamatorias. En los ancianos, estas sustancias pueden cruzar con mayor facilidad al cerebro, alterando el equilibrio de los neurotransmisores. Esto provoca una "tormenta metabólica" que se traduce en:
Desorientación temporo-espacial: No saben qué día es o dónde están.
Alucinaciones: Ver u oír cosas que no existen.
Somnolencia extrema o agitación: Pueden pasar de dormir todo el día a estar en un estado de hiperactividad.

Este cuadro se conoce técnicamente como Delirium, y a diferencia de la demencia (que es progresiva), el delirium es agudo y potencialmente reversible si se trata la infección a tiempo.
Síntomas típicos vs. Síntomas geriátricos
Es fundamental que los familiares aprendan a diferenciar cómo se ve una ITU en un adulto joven frente a un adulto mayor de 70 u 80 años:
Síntoma | Adulto Joven | Adulto Mayor (75+) |
Dolor al orinar (Disuria) | Muy frecuente y agudo. | A menudo ausente o no reportado. |
Fiebre | Común (señal de alerta). | Frecuentemente ausente (la temperatura puede ser normal). |
Ganas frecuentes de orinar | Presente. | Puede confundirse con incontinencia previa. |
Estado Mental | Alerta y orientado. | Confusión, letargo o agresividad. |
Caídas | Poco común por infección. | Aumento súbito de caídas sin causa aparente. |
Factores de riesgo: ¿Por qué son tan vulnerables?
Existen razones fisiológicas y de estilo de vida que predisponen al adulto mayor a sufrir ITUs recurrentes:
Cambios en el sistema inmune: Con la edad, la respuesta del cuerpo para combatir bacterias es menos eficiente.
Retención urinaria: En hombres, el crecimiento de la próstata impide que la vejiga se vacíe por completo, dejando un "pozo" de orina donde las bacterias proliferan. En mujeres, el prolapso de órganos pélvicos causa un efecto similar.
Déficit de estrógenos: Tras la menopausia, el pH de la zona íntima cambia, permitiendo que bacterias como la E. coli colonicen la zona con mayor facilidad.
Uso de pañales o sondas: La humedad constante o la presencia de cuerpos extraños (catéteres) son vías directas de entrada para microorganismos.
Deshidratación: Al beber menos agua (ya sea por falta de sed o para evitar ir al baño), la orina se concentra y no se "lava" el tracto urinario de forma natural.

Prevención: El papel clave de la familia y el cuidador Infecciones Urinarias (ITU) en el adulto mayor
La prevención es la estrategia más eficaz para evitar el deterioro cognitivo asociado a las infecciones. Aquí te presentamos una guía práctica:
Hidratación dirigida: No espere a que un adulto mayor siempre pida agua. Dar la suficiente cantidad de agua para asegurar que su orina no sea cargada es un buen objetivo, pero sin sobrepasar los dos litros de orina por día (o aún menos en pacientes con enfermedades renales o cardiacas, por ejemplo).
Higiene adecuada: En el caso de mujeres, la limpieza siempre debe ser de adelante hacia atrás. En personas que usan pañal, los cambios deben ser frecuentes para evitar la dermatitis y el ascenso bacteriano.
Arándanos y Probióticos: Existe evidencia de que el extracto de arándano rojo (en cápsulas o jugo sin azúcar) puede ayudar a evitar que ciertas bacterias se "peguen" a las paredes de la vejiga. Los probióticos ayudan a mantener una flora bacteriana saludable.
Control médico de la próstata: Asegurar que los varones tengan sus chequeos urológicos anuales para evitar la obstrucción urinaria.

El peligro del sobrediagnóstico: Bacteriuria Asintomática
Un punto crucial que todo familiar debe conocer es que tener bacterias en la orina no siempre significa tener una infección que requiera antibióticos.
Muchos adultos mayores viven con bacterias en su vejiga sin que estas les causen daño. Si se prescriben antibióticos cada vez que un examen sale positivo, pero el paciente no tiene síntomas (ni confusión, ni dolor, ni fiebre), solo estamos creando resistencia bacteriana. Esto hará que, cuando realmente tengan una infección grave, los antibióticos ya no funcionen. Por ello, la decisión de tratar siempre debe ser tomada por un médico con experiencia en geriatría.
La Infecciones Urinarias (ITU) en el adulto mayor es mucho más que un problema urológico; es una condición sistémica que pone en riesgo la estabilidad mental y la autonomía del paciente. Detectar un cambio súbito en la conducta y sospechar de una ITU puede salvar la vida de su ser querido y evitarle el trauma de una hospitalización innecesaria por un cuadro de confusión mal diagnosticado.
En Meddi, nos especializamos en entender estas sutilezas del envejecimiento. Sabemos que trasladar a un adulto mayor confundido a una emergencia puede empeorar su estado mental. Por eso, ofrecemos asistencia médica geriátrica a domicilio, donde nuestros especialistas pueden realizar la evaluación clínica y solicitar análisis de laboratorio en casa para diagnosticar de forma precisa si estamos ante una infección urinaria. Nuestro enfoque es preventivo y humanizado, buscando siempre que el paciente reciba el tratamiento correcto en el entorno donde se siente más seguro. Para programar una evaluación preventiva o resolver dudas sobre la salud de tus padres, visítanos en www.meddi.pe y permítenos acompañarte en este camino de cuidado.
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